Alegato de legítima defensa en el crimen del antiguo prostíbulo de Dos Hermanas

El presunto autor material del crimen de un ciudadano marroquí de 44 años, que murió en enero pasado en el Hospital Virgen del Rocío tras haber recibido una paliza, alegará que actuó en legítima defensa. El investigado, José A. F., que está en prisión provisional desde que se produjo su detención, en el mes de febrero, prestará declaración el próximo 10 de junio a través de una videconferencia desde la cárcel, con la finalidad de reconocer su implicación en la pelea y mantener que actuó en legítima defensa.
La declaración se produce en el marco de la investigación que lleva a cabo un tribunal de instancia de Dos Hermanas (plaza 3) y ha sido solicitada por su abogada defensora, Ofelia Liñán, quien también ha solicitado la práctica de una serie de diligencias de prueba que también han sido acordadas por el juzgado. En concreto, el sospechoso se someterá a un reconocimiento en el Instituto de Medicina Legal (IML) de Sevilla para determinar si padece alguna "anomalía o alteración psíquica que pudiera afectar a su imputabilidad" en los hechos, además de que también se ha pedido a los forenses que se analice "cómo pudo afectar a su conciencia y a su voluntad la ingesta en el momento de los hechos de alcohol y de drogas", teniendo en cuenta que el investigado es un "drogodependiente de larga duración".
La víctima, identificada como M. A., murió después de permanecer hospitalizado durante una semana en estado muy grave. Este hombre fue hallado inconsciente y sangrando la mañana del domingo 11 de enero en un antiguo club de alterne abandonado de Dos Hermanas, el Krystal A. Presentaba indicios de haber recibido una brutal paliza e ingresó en estado crítico en el hospital Virgen del Rocío.
La Policía Nacional detuvo varias semanas después a José A. F. como responsable de la muerte del súbdito marroquí, en un crimen que tiene unas evidentes connotaciones marginales. El investigado ha decidido ahora prestar declaración para contar su versión de los hechos, según la cual, entre ambos se produjo una pelea en la que la víctima, que vivía desde hacía algún tiempo en el edificio abandonado del antiguo prostíbulo, se enfrentó con José A. F. porque éste se había precisamente en el mismo inmueble. Algunos testigos aseguran que la tarde anterior a la pelea habían visto llegar una furgoneta con los enseres del sospechoso, que se instaló en el edificio abandonado.
El primero en atacar y con un punzón
Según la tesis de la defensa, la víctima habría llegado de madrugada y discutió con el detenido, al que pretendía echar del edificio abandonado. Según el testimonio del investigado, el fallecido inició la agresión y lo atacó con un punzón en la cara, por lo que repelió la agresión y lo hizo con contundencia. Como consecuencia de esta agresión, el detenido ha sufrido la pérdida total de visión en un ojo. Por su parte, M. A. quedó muy malherido y falleció una semana después en el hospital.
Sobre las circunstancias en las que se produjo la fatal pelea, considera que ambos podrían hallarse bajo los efectos del alcohol o de las sustancias estupefacientes. En el caso de José A. F., la defensa entiende que padece algún tipo de trastorno mental, de ahí que haya solicitado que sea examinado por los forenses del Instituto de Medicina Legal (IML) de Sevilla.
Durante la investigación, los agentes procesaron la escena del crimen, tomaron declaraciones de testigos, localizaron posibles sospechosos y realizaron un análisis minucioso de los sistemas de videovigilancia de la zona. De esta forma, lograron identificar al presunto autor del homicidio y a su pareja. Los dos fueron detenidos y puestos a disposición judicial.
Tras la muerte de este hombre, su familia pidió a través de redes sociales ayuda para repatriar el cadáver a su país de origen. La víctima llevaba tiempo residiendo en Dos Hermanas. El edificio en el que fue encontrado este hombre era un antiguo burdel, el club Kristal A, pero lleva mucho tiempo abandonado y sin uso. Lo único que sigue funcionando en el recinto es la gasolinera. El resto se ha convertido en un refugio de indigentes y, sobre todo, de toxicómanos.
