Unas obras amenazan a la Torre Mochuela de Dos Hermanas

La decisión de la asociación Hispania Nostra de incluir en su lista roja del patrimonio en peligro a la Torre de la Mochuela, una atalaya de época almohade localizada en Dos Hermanas y que se encuentra en estado de ruina, no parece haber alejado los riesgos de esta antigua construcción defensiva, cuya recuperación se reclama.
Y es que la asociación conservacionista Salvemos la Hacienda Ibarburu y el Patrimonio de Dos Hermanas ha presentado por registro un escrito ante la Delegación Territorial de la Consejería de Cultura, solicitando una inspección urgente por los movimientos de tierra detectados a menos de tres metros de distancia de donde se alzan los restos de la torre.
El colectivo avisa de signos del uso de maquinaria pesada y pide averiguar si la actuación cuenta con las autorizaciones correspondientes y si han sido previstas y realizadas las medidas de control arqueológico asociadas a los aledaños de una construcción histórica. También reclama evaluar las posibles afecciones al monumento y al subsuelo y valorar medidas cautelares, «incluida la suspensión de los trabajos si procede».
La inclusión de esta antigua torre medieval en la citada lista de Hispania Nostra derivó de la petición expresa de la Asociación Salvemos la Hacienda Ibarburu y el Patrimonio de Dos Hermanas, en demanda de que las administraciones la «saquen del abandono». La entidad nazarena había elevado así la documentación necesaria a Hispania Nostra, tras sucesivas visitas al enclave.
Según el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, tras «adueñarse Fernando III de Sevilla y su territorio, este se hallaba poblado de numerosas alcarrias dentro de las cuales la torre-fuerte, construida por los árabes con fines defensivos, proporcionó a los conquistadores castellanos un eficaz sistema para la protección del territorio», siendo una de ellas la Torre de la Mochuela, «resto de la alcarria que dio lugar a la aparición de la actual hacienda de Los Molinos, y que aún se conserva dentro de su término».
Parte de la banda morisca
Hispania Nostra abunda en ese sentido en que esta atalaya «pudo pertenecer a la llamada 'banda morisca', una serie de castillos y atalayas situadas en el sureste del Reino de Sevilla y que tuvieron gran importancia en la frontera entre Al-Ándalus y los reinos cristianos».
La propia ficha del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico destaca que esta torre medieval, protegida como bien de interés cultural (BIC) al igual que el resto de la arquitectura defensiva en España, está actualmente «en estado ruinoso»; detallando Hispania Nostra, merced a la información proporcionada por la entidad local denunciante de Dos Hermanas, que los restos de esta atalaya se sitúan «junto a la autovía del Sur (A4), en unos terrenos convertidos en vertedero activo y algunas tierras de labranza».
«En su planta crecen acebuches que están agrietando los escasos muros que quedan en pie. No está protegida por ningún vallado y es víctima de expolio activo y vandalismo», denuncia la mencionada asociación conservacionista, haciéndose eco de las reivindicaciones de los activistas de Dos Hermanas que reclaman la recuperación de este vestigio de la arquitectura defensiva.
Los conservacionistas de Dos Hermanas reclaman esclarecer si los movimientos de tierra junto a la torre han sido autorizados
Uno de los miembros de la Asociación Salvemos la Hacienda Ibarburu y el patrimonio de Dos Hermanas manifestaba tiempo atrás a este periódico que el colectivo no contaba con información precisa sobre si los terrenos de la torre son de titularidad pública o privada, señalando que su entorno se ha convertido en «una escombrera». Eso, antes de que ahora comenzasen estos preocupantes movimientos de tierra.
En cualquier caso, señalaba que ya sea un espacio público o privado, las leyes nacional y andaluza de patrimonio histórico «obligan a los titulares de los bienes protegidos como BIC a garantizar su conservación». Pero ahora, la prioridad es descartar que las nuevas remociones de terreno acaben afectando a la antigua atalaya.
