Primero el DNI, después el servicio: la verificación de identidad llega a casi todo lo que contratamos online

Abrir una cuenta bancaria desde el sofá lleva hoy unos diez minutos. La aplicación pide una foto del DNI por las dos caras, un selfie y, a veces, una breve videollamada. Hace quince años el mismo trámite exigía ir a la oficina, esperar turno y firmar varios papeles. El proceso se ha acelerado, pero no ha desaparecido. Se ha trasladado a la pantalla y se ha extendido a servicios que antes no pedían nada.
El último paso se dio el 2 de abril de 2026. Ese día terminó el periodo de adaptación del Real Decreto 255/2025, y la aplicación MiDNI pasó a ser un medio de identificación que entidades públicas y privadas están obligadas a aceptar. El DNI ya puede enseñarse sin sacar la cartera, justo cuando cada vez más servicios lo piden antes de empezar.
La banca abrió el camino
El sector financiero fue el primero en convertir la identificación a distancia en rutina. La Ley 10/2010 de prevención del blanqueo de capitales obliga a los bancos a conocer a su cliente antes de operar con él, lo que en la jerga del sector se llama KYC (know your customer). Durante años eso significaba presencia física. La autorización de la video identificación por parte del Sepblac, el organismo que supervisa esta materia, cambió las reglas y abrió la puerta a los bancos digitales.
El efecto se nota en los hábitos. Según el último barómetro de Mastercard, el 27,2 % de los usuarios ya trabaja con algún neobanco, entidades que en muchos casos no tienen ni una sola oficina. Todo su proceso de alta descansa en comprobar, a distancia y en pocos minutos, que quien está al otro lado es quien dice ser.
El juego regulado, uno de los filtros más estrictos
Si hay un sector donde la verificación es especialmente rigurosa, es el del juego online. Quien quiere registrarse en una de estas plataformas digitales, como Mega Casino, que opera con una licencia estatal, pasa por un proceso regulado por la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ). El casino online en España debe contrastar el nombre, el DNI y el resto de datos con los registros del Ministerio del Interior. También debe consultar el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego (RGIAJ), donde figuran las personas que tienen prohibida la participación.
Cuando la comprobación automática no es suficiente, el usuario tiene que aportar documentación. Mientras esa verificación documental está pendiente, la normativa limita el depósito total a 150 euros y no permite retirar ningún premio. A eso se suma que los medios de pago deben estar a nombre del titular de la cuenta. Es un sistema pensado para que cada cuenta corresponda a una persona real e identificada, y para cerrar la puerta a la suplantación de identidad.
Alquilar un coche o dormir en una casa rural
Menos conocido es lo que ocurre al alquilar un coche o reservar un alojamiento. Desde finales de 2024, el Real Decreto 933/2021 obliga a hoteles, apartamentos turísticos, casas rurales y empresas de alquiler de vehículos a registrar los datos de sus clientes y comunicarlos al Ministerio del Interior a través de la plataforma SES.Hospedajes. Incluye más información que la simple copia del DNI, como datos de contacto y del medio de pago, y debe enviarse en un plazo de 24 horas. Los registros se conservan durante tres años.
La norma afecta de lleno a provincias con mucho turismo de interior, como Palencia, que lidera Castilla y León en estancia media del turismo rural en lo que va de año. Para el propietario de una casa rural, cada reserva implica ahora un pequeño trámite administrativo. Para el viajero, un formulario más antes de recoger las llaves, a veces completado días antes desde el móvil.
MiDNI y la cartera digital europea
Desde hace aproximadamente un año existe MiDNI, la aplicación oficial que traslada el DNI al teléfono. Su funcionamiento es sencillo: el usuario genera un código QR temporal, firmado por la Policía Nacional, que el establecimiento escanea para comprobar sus datos. El código caduca a los pocos segundos, lo que dificulta capturarlo y reutilizarlo.
La aplicación permite elegir cuánta información se comparte. La opción "DNI simple" muestra la foto, el nombre, los apellidos, el sexo y la validez del documento. La opción completa enseña todos los datos. El Ministerio del Interior cita como usos habituales el registro en hoteles, el alquiler de vehículos, los trámites ante notario o la compra de entradas.
El siguiente paso será europeo. El reglamento eIDAS 2 obliga a todos los Estados miembros a ofrecer una cartera de identidad digital a sus ciudadanos, con un calendario que apunta al final de 2026. La idea es que el mismo sistema sirva para abrir una cuenta en Lisboa, alquilar un coche en Roma o firmar un contrato en Berlín.
Cuántos datos es demasiado
La multiplicación de verificaciones tiene una cara menos cómoda. Cada vez que se envía la foto del DNI a un servicio, esa imagen queda almacenada en un servidor ajeno. La normativa europea de protección de datos exige recoger solo lo imprescindible, pero en la práctica muchos formularios siguen pidiendo el documento completo cuando bastaría con menos.
Por eso la posibilidad de compartir solo parte de los datos, como permite MiDNI, se ve como un avance. También conviene desconfiar de cualquier mensaje que pida una foto del DNI por correo electrónico o aplicaciones de mensajería. Ningún banco, operador regulado o empresa de alquiler solicita documentación por esas vías. Es una de las fórmulas más repetidas en los intentos de fraude.
