La diversión no frena: el Real de la Feria de Valladolid prolonga sus atracciones hasta el 27 de septiembre

La diversión no frena: el Real de la Feria de Valladolid prolonga sus atracciones hasta el 27 de septiembre

Aunque las Fiestas de la Virgen de San Lorenzo despiden sus días grandes, los carruseles mantienen su actividad en un recinto ferial elogiado por los profesionales del sector. El balance es positivo pese al inevitable impacto de la "vuelta al cole".

 

El inconfundible dulzor del algodón de azúcar, el aroma a churros y el eco de las sirenas mezclado con el bullicio de los visitantes seguirán siendo los protagonistas de las tardes en la capital del Pisuerga. A pesar de que los diez días grandes de las Fiestas de la Virgen de San Lorenzo llegaron oficialmente a su fin este domingo, la adrenalina no se detiene: el Real de la Feria de Valladolid mantendrá sus puertas abiertas y sus atracciones girando hasta el próximo 27 de septiembre.

Desde los clásicos tiovivos, autos de choque y casetas de pesca de patos que arrancan sonrisas a los más pequeños, hasta las imponentes estructuras mecánicas de vértigo –como el 'Rocket'– diseñadas para los más valientes, el recinto ferial se resiste a apagar sus luces. Este espacio continuará siendo, durante dos semanas más, un punto de encuentro indispensable para familias, grupos de amigos y curiosos que buscan exprimir los últimos coletazos del ambiente festivo.

 

Valladolid, una plaza "fabulosa" para los feriantes

Para los profesionales del sector, Valladolid no es una parada más en el calendario, sino uno de los referentes indiscutibles a nivel nacional. Los feriantes que instalan sus negocios año tras año lo tienen claro: el Real de la Feria vallisoletano es, por infraestructuras, servicios de emergencias y comodidades, uno de los mejores recintos de toda España.

 

Uno de los aspectos más aplaudidos por los propietarios de las atracciones y tómbolas es la racionalidad de los horarios. A diferencia de las maratonianas jornadas de madrugada que exigen las ferias del sur del país debido al calor, el recinto de Valladolid permite una operativa mucho más equilibrada, cerrando a horas prudentes que facilitan el descanso de los trabajadores sin renunciar a la rentabilidad.

 

El impacto de la rutina y la "vuelta al cole"

Sin embargo, esta edición no ha estado exenta de desafíos que han modificado las dinámicas tradicionales de afluencia. El temprano regreso a las aulas ha jugado un papel fundamental este año, vaciando el recinto de público infantil a partir de media tarde. Los feriantes reconocen que la coincidencia de las fiestas con el inicio del calendario escolar y la vuelta generalizada a las rutinas laborales ha cambiado el ritmo del recinto.

Esta circunstancia se ha hecho especialmente palpable durante los días laborables, registrándose un éxodo de visitantes justo después del disparo de los tradicionales fuegos artificiales. A esto se suma, según apuntan desde el sector, el hecho de que algunos ciudadanos han aprovechado para alargar sus vacaciones en la playa.

A pesar de estas variaciones en la asistencia diaria, el último fin de semana de las fiestas actuó como el gran catalizador, registrando los picos más altos de público. Con un balance general que sigue siendo favorable, los feriantes miran ahora con optimismo hacia esta prórroga de septiembre. Las luces de neón seguirán parpadeando y la música continuará sonando, invitando a los vallisoletanos a disfrutar de un último giro en el carrusel.

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