La Junta impulsa la depuración de las aguas residuales de Villada, Palencia, con una inversión de cerca de 970.000 euros

La consejera de Medio Ambiente y Energía, María González Corral, ha visitado esta mañana la nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Villada, Palencia, una infraestructura promovida por la Junta con una inversión cercana a los 970.000 euros, que permitirá que los cerca de 1.000 habitantes del municipio depuren sus aguas residuales cumpliendo los estándares de calidad establecidos en la normativa vigente.
Esta actuación cuenta con la cofinanciación de la Diputación Provincial de Palencia (40 %) y del Ayuntamiento de Villada (20 %) y forma parte del programa que el Gobierno autonómico desarrolla para alcanzar la depuración del 100 % de los vertidos en la Comunidad. "Aunque contempla actuaciones en municipios de más de 2.000 habitantes, este programa se dirige prioritariamente a las localidades que no alcanzan esa población", ha explicado la consejera.
En concreto, esta política de 'cero aguas sin depurar', impulsada por la Junta en colaboración con las entidades locales, contempla, por un lado, la ejecución de obras en un millar de depuradoras en municipios de menos de 500 habitantes, "donde ya estamos actuando en 612", ha señalado González Corral. Por otro, incluye 225 actuaciones en localidades de entre 500 y 2.000 habitantes, "como la de Villada, que es un ejemplo de las 205 actuaciones ya finalizadas o actualmente en ejecución", ha añadido.
Actuaciones en Palencia
Además del proyecto de Villada, la Junta trabaja en otros once para mejorar la depuración de otras tantas localidades de la provincia de Palencia, con un presupuesto global de 5,7 millones de euros.
Dentro de la línea destinada a los municipios de menos de 500 habitantes se incluyen seis actuaciones: una instalación ya en funcionamiento, otra pendiente de licitación y cuatro más en distintas fases de tramitación.
En la línea dirigida a municipios de entre 500 y 2.000 habitantes, además de la actuación de Villada, hay otros cinco proyectos, de los que dos ya están en funcionamiento y los tres restantes se encuentran en fase de ejecución.
EDAR de Villada
La nueva EDAR de Villada emplea la tecnología de humedal artificial, una solución de bajo impacto visual y reducido consumo energético, a la que se ha incorporado la automatización de todos los procesos para permitir su gestión y control de forma remota.
La infraestructura consta de tres fases de tratamiento: pretratamiento, para eliminar las partículas sólidas de más de tres milímetros; decantación, mediante un tanque con tres compartimentos destinados a sedimentación, digestión de lodos y ventilación; y tratamiento biológico, que se desarrolla en una balsa con vegetación donde se fija la población microbiana encargada de eliminar la contaminación.
El proyecto también ha incluido la instalación de placas fotovoltaicas y baterías de almacenamiento para alcanzar el autoconsumo energético del 100 %, así como la ejecución de los colectores de conexión con las redes existentes y de los emisarios que vierten el agua ya tratada al arroyo del Cazo.
