Tres tesoros de Dos Hermanas agonizan en la Lista Roja del Patrimonio

Tres tesoros de Dos Hermanas agonizan en la Lista Roja del Patrimonio

El patrimonio histórico de Dos Hermanas atraviesa uno de sus momentos más críticos tras la reciente incorporación de la Torre Mochuela a la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra, sumándose a la Hacienda Ibarburu y la Torre de los Herberos. Estos tres enclaves, todos declarados Bien de Interés Cultural (BIC), representan siglos de historia que hoy se desvanecen debido al abandono, el expolio y la falta de protección institucional.

Incluida en la lista el 9 de septiembre de 2021, la Hacienda Ibarburu es un ejemplo dramático de degradación estructural. A pesar de ser un referente de la arquitectura agropecuaria sevillana del siglo XVIII y contar con protección BIC desde 2002, su estado es actualmente ruinoso.

Derrumbes masivos

Se estima que el 70% de sus techumbres de madera y teja se han desplomado a causa de incendios y la falta de mantenimiento.

Hay un saqueo constante con maquinaria pesada. El edificio sufre un expolio continuado; se ha denunciado el uso de tractores y vehículos de alta cilindrada para arrancar elementos arquitectónicos como columnas de mármol y arcos de gran valor.

El complejo destaca por su portada barroca, su inmenso patio de labor con fuente central y una zona señorial de dos plantas con arquerías sobre columnas.

Recientemente, la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico ha emitido un informe favorable para la reparación y refuerzo de las medidas de seguridad en la Hacienda Ibarburu. El objetivo principal de estas obras es restablecer la seguridad en los accesos al complejo, reparando los elementos que se encuentren en mal estado y garantizando la protección de este enclave patrimonial.

La Torre de los Herberos: Una joya medieval entre ganado y basuras

La Torre de los Herberos fue incorporada a la Lista Roja el 8 de octubre de 2021. Esta atalaya, construida originalmente en época almohade (siglo XIII) y reconstruida en el siglo XIV, tiene el valor añadido de asentarse sobre los restos de la ciudad romana de Orippo.

Actualmente, el yacimiento está sumido en el abandono, con escombros y basura rodeando la estructura. El recinto es utilizado de forma indebida para guardar caballos y ovejas, a pesar de ser una zona arqueológica protegida. Solo se conservan dos muros en pie, los cuales presentan agujeros realizados presuntamente por expoliadores con detectores de metales en busca de monedas antiguas.

Aunque el Ayuntamiento aprobó recientemente proyectos de consolidación, la atalaya sigue sufriendo una degradación imparable.

Recientemente, el Ayuntamiento de Dos Hermanas, como promotor de la actividad, ha dado a conocer el Proyecto de Obras de Actuaciones en el Entorno de la Torre de los Herberos y en el Yacimiento Orippo, en su tercera fase. Esta iniciativa tiene como principal finalidad dar valor y adecuar el entorno para el uso turístico y el acercamiento a la ciudadanía de estos Bienes de Interés Cultural (BIC). El presupuesto general ascendía a 211.253,26 euros.

Torre Mochuela: Un centinela almohade asfixiado por un vertedero

La incorporación más reciente, fechada el 27 de julio de 2026, es la de la Torre Mochuela. Esta torre vigía de los siglos XII-XIII fue una pieza clave de la llamada “banda morisca”, la línea defensiva de la frontera entre Al-Ándalus y los reinos cristianos.

La torre se ubica en un entorno crítico, junto a la autovía del Sur (A-4), en terrenos que se han convertido en un vertedero activo. Al carecer de vallado, la estructura es víctima de vandalismo y del crecimiento de acebuches en su planta, cuyas raíces están agrietando los muros de tapial de un metro de espesor que aún alcanzan los 8 metros de altura, según denuncia Hispanoa Nostra.

Su inclusión en la Lista Roja responde directamente a la desprotección total por parte de las administraciones competentes.

La situación de estos tres monumentos en Dos Hermanas es una llamada de auxilio para evitar su desaparición definitiva. Mientras la Hacienda Ibarburu se hunde por el robo de sus piezas, la Torre de los Herberos languidece entre pastos y la Torre Mochuela se asfixia entre residuos. La comunidad y las instituciones se enfrentan ahora al reto de intervenir antes de que estos vestigios históricos sean irrecuperables.

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