La generación que no puede comprar en Sevilla se muda a Entrenúcleos

La generación que no puede comprar en Sevilla se muda a Entrenúcleos

Laura Sánchez acaba de ser mamá y sigue viviendo en Triana con su familia y su hija, pero ya tiene las llaves de su nueva casa en Entrenúcleos. Entre medias hay una mudanza a medio hacer, una hipoteca recién estrenada y una sensación compartida por muchos sevillanos de su generación: quedarse en la capital se ha convertido en una misión imposible.

Vivir en Sevilla es súper caro y yo no quería una vivienda de segunda mano para meterme después en reformas”, apunta la joven. Su caso refleja el fenómeno que está transformando Entrenúcleos en tiempo récord. El enorme desarrollo urbanístico de Dos Hermanas se ha convertido en el destino de decenas de parejas jóvenes y familias que buscan una vivienda nueva, más amplia y con zonas comunes, algo cada vez más difícil de encontrar a precios asumibles en la capital hispalense.

Hubo un tiempo en el que Entrenúcleos era poco más que una promesa. Grandes avenidas vacías, parcelas a medio desarrollar y la sensación de que aquel enorme proyecto situado entre Dos Hermanas y Montequinto podía tardar décadas en despegar. Hoy la imagen es radicalmente distinta: grúas por todas partes, urbanizaciones recién entregadas, familias jóvenes paseando carritos de bebé, bares atestados, negocios como peluquerías o ferreterías de nueva apertura y un mercado inmobiliario que se ha convertido en uno de los más dinámicos del área metropolitana de Sevilla.

La transformación se refleja también en los precios. Según un estudio elaborado por Foro Consultores Inmobiliarios, el coste medio de la vivienda nueva libre plurifamiliar ha pasado de 149.000 euros en 2019 a casi 240.000 euros en 2026, lo que supone una subida superior al 60%. Sólo en el último año, el incremento ha sido del 11,7%. El precio del metro cuadrado ronda ya los 2.200 euros, frente a los 1.321 euros de hace seis años.

El precio medio del metro cuadrado ronda ya los 2.200 euros

La evolución de esta zona explica los cambios que vive el mercado residencial en la capital. La dificultad para acceder a una vivienda en la capital por sus altos precios ha provocado el auge de los grandes desarrollos periféricos y la consolidación de nuevos barrios –Palmas Altas, El Cortijo del Cuarto o el Barrio de Quarto– planeados para familias jóvenes que buscan más espacio y mejores servicios comunitarios.

“Los primeros compradores de Entrenúcleos lo hicieron a un precio muy económico porque aquello era una apuesta de futuro”, explica María Castrillón, directora en Andalucía de Foro Consultores. “Veníamos de la crisis inmobiliaria y había muchísimo suelo por desarrollar. El comprador asumía un riesgo porque no sabía cómo evolucionaría la zona”, apostilla.

La pandemia actuó como acelerador. Tras el Covid llegaron el encarecimiento de las construcciones, la subida generalizada de precios y un cambio en las prioridades de muchos compradores, que empezaron a demandar viviendas más amplias, terrazas, zonas comunes y espacios verdes. Entrenúcleos ofrecía precisamente eso.

“Se empezaron a terminar promociones con piscinas, pistas de pádel, gimnasios, salas comunitarias y zonas ajardinadas. Y además con una relación calidad-precio que en Sevilla capital era imposible encontrar”, indica Castrillón.

La consultora destaca que Entrenúcleos es actualmente el principal polo de desarrollo residencial del entorno metropolitano sevillano. En estos momentos hay 19 promociones en comercialización y más de 3.200 viviendas, aunque el stock disponible se reduce progresivamente por el fuerte ritmo de ventas.

De apuesta inicierta a zona consolidada

Parte del éxito de esta zona tiene que ver con las comunicaciones. El desarrollo conecta tanto con la SE-30 como con la SE-40, su ubicación es próxima a la estación de Cercanías y cuenta con autobuses lanzadera hasta la parada de Metro de Montequinto. A ello se suma la proximidad de la Universidad Pablo de Olavide y la Universidad Loyola.

“Yo creo que es uno de los desarrollos con mejores comunicaciones de toda Sevilla”, afirma Castrillón y valora que “al principio era casi una ciudad dormitorio, pero ahora ya puedes hacer vida allí”.

La consolidación ha llegado acompañada de nuevos servicios. En la zona ya funcionan grandes superficies comerciales, supermercados, gimnasios, academias, restaurantes y pequeños comercios. El paisaje de solares vacíos ha ido dejando paso a un barrio con actividad cotidiana.

“Antes había un perfil de comprador con menor capacidad económica y ahora el perfil es claramente de clase media”, sostiene la directora de Foro Consultores a este periódico. De hecho, considera que ya “hay público de reposición, es decir, gente que compró allí hace unos años y ahora vende para adquirir una vivienda mejor dentro de la propia zona”.

El fenómeno refleja también la presión del mercado inmobiliario sevillano. Comprar una vivienda nueva dentro de la capital se ha convertido en una opción cada vez más inaccesible para muchas familias. Entrenúcleos aparece así como una alternativa razonable para quienes quieren seguir vinculados a Sevilla sin asumir los precios del centro o de determinados barrios consolidados.

La vivienda de Sánchez consta de tres dormitorios, dos baños, terraza, garaje y trastero. Le costó unos 200.000 euros con IVA incluido cuando la compró sobre plano. Hoy, explica, pisos similares dentro de la misma promoción se venden por cifras muy superiores. Hay vecinos con mi mismo piso a los que les ha costado 350.000 euros porque están en plantas más altas y tienen aprovechamiento tipo ático”, explica y recuerda que “nos decían que cada tres meses subían unos 3.000 euros”.

El perfil de quienes están llegando al barrio es cada vez más amplio. María Galardi acaba de comprar una vivienda en la zona explica que tomó la decisión a finales de 2025, cuando adquirió un piso de dos dormitorios por 225.000 euros más IVA en la tercera fase de una promoción.

He sacrificado la ubicación para no tener que desembolsar mucho más dinero en una reforma”, señala y apunta que “en Sevilla podía acceder a viviendas por un precio parecido, pero eran pisos antiguos en los que después tenía que invertir bastante más”.

Criada en la capital hispalense y acostumbrada a vivir cerca del Centro, asegura que la obra nueva y las zonas comunes fueron determinantes para salir de la capital: “Allí tienes piscina, garaje, trastero y unas calidades que en Sevilla son muy difíciles de encontrar por ese precio”.

También comparó otras zonas en expansión del área metropolitana, aunque terminó descartándolas. Palmas Altas, dice, le parecía que todavía estaba en una fase desarrollo demasiado inicial y que era más cara por estar dentro de la capital. El Aljarafe ni siquiera llegó a planteárselo, porque está “más saturado y con peores accesos. Entrenúcleos todavía tiene mejores comunicaciones y menos atascos”.

Además del precio y las prestaciones, hubo un elemento emocional importante en la decisión: mantener cierta cercanía con su entorno. “Ya que sacrificaba la ubicación, al menos quería irme a un sitio donde conociera a gente que también hubiera decidido mudarse allí”, afirma.

La VPO como entrada

La escalada de precios también alcanza a la vivienda protegida. Gloria Baeza consiguió acceder a una VPO después de varios intentos y reconoce que, incluso dentro de este segmento, el mercado ha cambiado con rapidez.

“En 2021 solicité los papeles y en 2023 reservé finalmente mi vivienda”, recuerda. “Cuando compré todavía había precios relativamente asumibles, pero ahora ya no encuentras prácticamente nada por menos de 190.000 o 200.000 euros”.

Para Baeza, Entrenúcleos representa una alternativa intermedia: suficientemente cerca de Sevilla, pero mucho más asequible.

Me habría gustado vivir en Sevilla, pero el precio está prohibitivo”, asegura y valora que “aquí estás muy cerca y tienes transporte público relativamente bueno comparado con otros municipios”.

Describe la zona como un barrio joven y tranquilo, lleno de familias con niños pequeños. “Sales del caos del trabajo y llegas a la tranquilidad”, resume.

Pero también advierte de las carencias derivadas de un crecimiento tan acelerado: “Faltan bares, ocio, más seguridad y sobre todo servicios públicos. El centro de salud está saturado y la policía sigue siendo prácticamente la misma que cuando había mucha menos población”.

Las reivindicaciones se repiten entre muchos vecinos: más colegios, centros sanitarios, comercio de proximidad y equipamientos públicos capaces de absorber el crecimiento demográfico.

El espejo del Aljarafe

El crecimiento de Entrenúcleos se produce mientras otras zonas metropolitanas tradicionalmente muy demandadas, como el Aljarafe, muestran síntomas de saturación.

Castrillón considera que la principal ventaja competitiva de Entrenúcleos frente al Aljarafe son precisamente las comunicaciones. “El Aljarafe sigue teniendo tirón, pero no tiene las conexiones de Entrenúcleos” y “los atascos son constantes”. A su juicio, “muchas zonas nuevas están alejadas del Metro”.

La comparación aparece cada vez con más frecuencia entre compradores que buscan vivienda fuera de la capital. Frente a urbanizaciones dispersas y problemas históricos de tráfico, Entrenúcleos ofrece un planeamiento más homogéneo, grandes avenidas y un modelo urbano diseñado de forma integral.

"Ha dejado de ser un proyecto de futuro para convertirse en un barrio consolidado"

“El Ayuntamiento de Dos Hermanas planteó los edificios altos junto a las grandes avenidas y dejó las viviendas unifamiliares en zonas interiores”, explica Castrillón sobre un factor que genera “un barrio mucho más ordenado”.

La directora reconoce que ella misma dudó inicialmente del proyecto. “No confiaba en aquello al principio y ahora soy una gran enamorada de la zona”, admite. Además, “cada vez que vuelves después de unos meses encuentras nuevas promociones y nuevos servicios”.

El desarrollo aún está lejos de concluir. Muchas promociones continúan en obras y buena parte del suelo permanece pendiente de urbanización. Sin embargo, la sensación general entre promotores, consultoras y compradores es que Entrenúcleos ya ha superado la fase de apuesta incierta.

“Ha dejado de ser un proyecto de futuro para convertirse en un barrio consolidado”, apostilla Castrillón.

La gran incógnita ahora es hasta dónde seguirá llegando la subida de precios. El atractivo de la zona continúa creciendo y la demanda permanece fuerte, impulsada por familias jóvenes que buscan una vivienda nueva imposible de asumir en Sevilla capital. Mientras las grúas siguen marcando el horizonte, Entrenúcleos ya compite con muchos enclaves tradicionales del área metropolitana.

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