Grandes solares sin uso en Dos Hermanas: el vacío que dejaron las fábricas de Cydeplas y Cerámicas Bellavista

Grandes solares sin uso en Dos Hermanas: el vacío que dejaron las fábricas de Cydeplas y Cerámicas Bellavista

Pese a que hubo una época en que estaban a las afueras del municipio, actualmente, en el corazón urbano de Dos Hermanas, existen solares vacíos, de grandes dimensiones, que contrastan con el pulso activo de la ciudad. Estos terrenos no siempre estuvieron en desuso: durante décadas fueron motores económicos, epicentros de actividad industrial y símbolos del desarrollo local. A un lado de la ciudad, el espacio de las antiguas instalaciones de Cydeplas y, a otro, el de Cerámicas Bellavista, dos fábricas que marcaron una importante época en Dos Hermanas.

Hoy, sus restos han desaparecido casi por completo o permanecen ocultos tras vallas y maleza, pero su huella sigue presente en la memoria colectiva. Y es que donde antes había trasiego de trabajadores, ruido de maquinaria y producción, ahora no hay nada físicamente y sí muchas preguntas sobre el futuro de estos espacios.

Lo que fueron enclaves industriales, desde hace años, se han transformado en solares urbanos sin ningún uso. Ambos son de propiedad privada y, según fuentes municipales, y de uso Industrial. De esta forma, el uso final será el que la propiedad de cada uno decida y siempre que la LISTA - Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía- se lo permita.

Cydeplas

Entre la avenida 4 de diciembre, Cristóbal Colón y Avenida de España se encuentran los antiguos terrenos de Cydeplas, una industria que nació en la década de los 60 del pasado siglo y que llegó a ser una planta de referencia a nivel nacional e internacional en la fabricación de envases de plástico. Hombres y mujeres de la localidad, y personal venido de fuera, se incorporaron a esta fábrica, cuya producción no cesaba en las 24 horas del día y que llegó a tener casi 300 trabajadores.

Los problemas que acuciaron a la planta nazarena – cambios de titularidad, de nombre,…- hicieron que cerrara definitivamente sus puertas hace ahora 25 años, en 2001, dejando unas tres hectáreas de terreno vacías.

Su ubicación estratégica, junto a lo que era la N-IV y hoy es una avenida, hizo que un grupo constructor se fijara en el terreno para levantar un centro comercial, frente a las instalaciones del primitivo Cineápolis -junto al Parque comercial Zona Dos-.

Por el año 2007, comenzó el movimiento de tierras con un proyecto consolidado para levantar un centro comercial de tres plantas, con salas de cine, más de un centenar de locales comerciales y más de un millar de plazas de aparcamiento.

Sin embargo, una vez dados los primeros pasos, la promotora se declaró en quiebra y abandonó la obra, dejando un gran hueco de varios metros de profundidad. Con el tiempo, y debido a las lluvias, ese «agujero» se fue llenando de agua e incluso creció maleza y se convirtió en una especie de laguna, con un ecosistema propio, donde, incluso, se llegó a ver a personas intentando practicar el deporte de la pesca.

Años más tarde, y después de que el Ayuntamiento tuviese que intervenir en su limpieza y mantenimiento, el terreno se valló completamente por seguridad y así lleva ya varios lustros.

Actualmente el solar continúa cerrado perimetralmente y se desconoce, en estos momentos, el futuro uso que le darán.

Cerámicas Bellavista

La empresa Cerámicas Bellavista abrió sus puertas en la década de los sesenta del siglo XX, en la Avenida de Andalucía, esquina con Laguna de Maestre, y a las afueras del entonces centro de la localidad en dirección hacia Los Palacios.

Su actividad era la fabricación de porcelana sanitaria – inodoros, lavabos, bañeras,..- y era la única andaluza dedicada a este sector. Llegó a tener una plantilla superior a los 300 trabajadores, la mayoría de Dos Hermanas y otros que vinieron de pueblos de alrededor y se instalaron en la ciudad.

Era un centro de producción pionero y con grandes niveles de ventas. Singapur, Hong Kong, Rusia, Arabia Saudí, Jordania, Nueva Zelanda y Australia, sin olvidar países más próximos como Reino Unido, Grecia y Portugal eran algunos de sus compradores.

Con el tiempo, el grupo Roca decidió comprarla y, tras algunos años, optó por cerrarla, reubicar a algunos de sus empleados en plantas de otros lugares de la geografía nacional y trasladar la producción a otros países.

Pese a las intensas negociaciones, manifestaciones, etc finalmente la fábrica cerró sus puertas en 2009 y durante unos meses continuó como centro logístico.

Pasado un tiempo, y debido al deterioro de la planta, fueron destruidos los edificios y quedó un solar, que permanece. Por el momento, se desconoce cuál será el fin de esos terrenos y nunca se ha barajado, públicamente, ninguna opción para un nuevo uso.

Actualmente, esas factorías son sólo historia y sus terrenos, donde antes había un gran movimiento hoy sólo hay silencio y lo único que permanece es el recuerdo de lo que aquello llegó a ser.

Terrenos reconvertidos

Además de estas dos fábricas, en la localidad hubo otras que también fueron muy importantes a nivel nacional e internacional como Imprenta Sevillana. Nació a finales de la década de los sesenta y llegó a ser pionera en el sector de las artes gráficas. Llegó a tener tres centenares de trabajadores, una plantilla que la mayoría era nazarena. Sin embargo, en 1984 y tras varios vaivenes echó el cierre definitivo.

Sus terrenos ocupan hoy el actual centro comercial Sevilla Factory Dos Hermanas, frente a la urbanización La Motilla y que tiene entrada también por la avenida Ingeniero José Luis Prats.

Muy cerca de esta zona se encontraba Productos Químicos y Solventes – PQS- que fue trasladada al Polígono Industrial de La Isla y adquirida por Brenntag Química. Parte de sus terrenos los ocupa hoy una gasolinera y otra, están sin edificar.

De igual forma, la fábrica de cafés Saimaza también se encontraba en Dos Hermanas, concretamente en una zona muy céntrica, en la calle Real Utrera. Fue en 1982 cuando se trasladó a una zona industrial y hoy hay viviendas.

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