El vicepresidente de la Diputación ejerce como mantenedor del Festival del Botillo de La Granja de San Vicente

El vicepresidente primero de la Diputación y diputado del área de Productos de León, Roberto Aller, ha participado este sábado en el IV Festival del Botillo de La Granja de San Vicente, en el municipio berciano de Torre del Bierzo.
El festival, organizado por la Asociación Cultural de Vecinos de La Granja de San Vicente La Era, ha congregado a cerca de 200 vecinos en la Casa del Pueblo que han podido degustar viandas típicas bercianas.
Allí ha estado acompañado por el presidente de la asociación, Senén Maceda, así como por el presidente de la Junta Vecinal, José Luis Bañal, y una nutrida representación de concejales del Ayuntamiento anfitrión.
Esta asociación ha logrado reactivar la vida del pueblo con una cifra cercana a los 150 socios y una gran actividad con frecuentes celebraciones que contribuyen a que la población, de 96 vecinos censados, cuente con alternativas de ocio y pueda atraer a gente de la zona.
En su discurso, Roberto Aller ha puesto en valor el trabajo de asociaciones como La Era, a la par que ha reconocido sentirse “emocionado” al comprobar que “empieza a ver sus frutos con la cantidad de niños que pueden verse jugando en sus calles”.
“Todo lo que hacéis se resumen en dos palabras: arraigo y pertenencia. Esa es la verdadera receta para que nuestros pueblos no se mueran: que todo el mundo participe y que la gente se una para que la vida vuelva”, ha señalado refiriéndose al trabajo realizado por la entidad vecinal.
El dirigente leonesista ha aprovechado la visita a la localidad para interesarse por la labor de dos productores leoneses con sede en la pedanía. Se trata de los viticultores de Bodega Lombardero Fernández y los apicultores de Miel La Granja de San Vicente.
En su intervención, el vicepresidente la institución provincial también ha querido reconocer la labor de “aquellos que emprenden el medio rural con convencimiento y sin miedo” y ha felicitado a los empresarios de La Granja de San Vicente por “atreverse a apostar por su pueblo”.
