El grito de Beethoven y el silencio de Schubert: Un duelo de titanes frente al destino, con Madrid Sinfónica

El grito de Beethoven y el silencio de Schubert: Un duelo de titanes frente al destino, con Madrid Sinfónica
Enrique Sancho
 
El próximo sábado 18 de abril a las 12:00 el Auditorio Nacional se va a convertir en un campo de batalla emocional con el ciclo concierto Grandes Sinfonías de Madrid Sinfónica MSDA, que llega a su quinto concierto de la actual temporada. A veces, la música no es solo para escucharla, sino para sobrevivir a ella. El programa que se propone en la Sala de Cámara del Auditorio Nacional un espacio que, por su acústica íntima, te permite casi escuchar la respiración de los violinistas, es un viaje del "yo contra el mundo".
 
El grito de libertad
 
El concierto arranca con testosterona musical y explosión de heroísmo. Beethoven escribió esta pieza para el drama de Goethe, y no se anduvo con chiquitas. Representa la lucha del Conde de Egmont contra la opresión; es un canto a la resistencia y la nobleza. Desde sus primeros acordes, Beethoven nos sumerge en una atmósfera de tensión dramática y fuerza moral que solo un genio podría invocar. Hay que estar atentos a ese inicio solemne y pesado que de pronto estalla en una energía arrolladora. Es el sonido de alguien que se niega a rendirse. Es breve, intensa y te deja las pulsaciones a cien.
 
Inspirada en el drama de Goethe, esta obertura es un canto a la resistencia y la nobleza. Desde sus primeros acordes, Beethoven nos sumerge en una atmósfera de tensión dramática y fuerza moral que solo un genio podría invocar. Escrita entre 1809 y 1810, no es solo una pieza de concierto; es música con carga política. Beethoven admiraba profundamente a Goethe y compuso esto para su obra teatral sobre el Conde de Egmont, un héroe flamenco que se rebeló contra la ocupación española en el siglo XVI.
 
Comienza con unos acordes pesados y oscuros que representan la opresión de los tiranos. Pero, poco a poco, surge un motivo en las maderas que suena a esperanza. obra termina con la ejecución de Egmont, pero Beethoven (que siempre fue un optimista incorregible) no cierra con un funeral. Termina con una "Sinfonía de Victoria" frenética. Es el sonido de la libertad ganando la batalla moral, incluso tras la muerte del héroe.
 
El misterio infinito
 
Después de la tormenta de Beethoven, pasamos al enigma más famoso de la historia de la música. ¿Por qué Schubert solo escribió dos movimientos y no cuatro? Algunos dicen que enfermó, otros que no pudo superar la belleza de lo que ya había escrito. La obra es pura melancolía romántica. Mientras que Beethoven pelea, Schubert se confiesa. Son melodías que parecen flotar y un bajo que suena a despedida. Es, posiblemente, el "inacabado" más perfecto del mundo. La Sinfonía nº 8 “Incompleta” es un paisaje sonoro suspendido en el tiempo. Schubert solo necesitó dos movimientos para crear una de las obras más conmovedoras del romanticismo. Un viaje lleno de lirismo, sombras y una belleza tan profunda que, dos siglos después, sigue guardando sus secretos. Compuesta en 1822, Schubert solo completó los dos primeros movimientos. Durante décadas, el manuscrito estuvo guardado en un cajón de un amigo de Schubert, ¡y no se estrenó hasta 1865!
 
Aunque se llama "Incompleta", musicalmente es redonda. Schubert rompió con la tradición de las sinfonías alegres y comenzó con una atmósfera sombría y confesional. El primer movimiento (Allegro moderato) es pura angustia romántica, con esos chelos que parecen lamentarse. El segundo (Andante con moto) es como un bálsamo, una paz celestial que parece decir "todo estará bien". Es tan perfecta que muchos musicólogos creen que Schubert no la terminó porque sentía que no podía añadir nada más sin romper el hechizo.
 
El broche de oro: Sinfonía nº 5 de Beethoven
 
Cuatro notas. Eso fue todo lo que necesitó Beethoven para construir la sinfonía más famosa de todos los tiempos. Un viaje épico que nace en la oscuridad y la lucha interior para estallar en una victoria luminosa. Es el sonido del espíritu humano triunfando sobre la adversidad. Un concierto diseñado para redescubrir por qué estas obras siguen emocionando al público más de dos siglos después. No es solo música; es la historia de la humanidad hecha sonido.
 
Es, posiblemente, la obra más famosa de la historia de la humanidad. Es el paradigma de la lucha interna del compositor, que ya estaba lidiando con su creciente sordera. Todo nace de cuatro notas. Beethoven construye un edificio entero usando solo ese pequeño "ladrillo" rítmico. La luz tras la sombra: La sinfonía empieza en un Do menor furioso y termina en un Do mayor triunfal. Es un viaje de la oscuridad a la luz. En el cuarto movimiento, la orquesta estalla con trombones (que Beethoven usó aquí por primera vez en una sinfonía) para dar una sensación de triunfo absoluto. Es el hombre retando al destino y ganándole la partida. Vale destacar el paso del tercer al cuarto movimiento de la 5ª de Beethoven. No hay pausa; los timbales mantienen un latido constante que crece y crece hasta que estalla la luz. Es uno de los momentos más emocionantes de la música clásica.
 
¿Quién es Madrid Sinfónica (MSDA)?
 
La Madrid Sinfónica MSDA no es la típica orquesta rígida de conservatorio. Se define por un espíritu más fresco y dinámico, muy enfocada en acercar los grandes clásicos al público general sin perder ni un ápice de calidad técnica. Su director habitual, Alberto G. López, suele imprimir mucha energía a las interpretaciones, buscando que el espectador no solo "oiga", sino que "sienta" la vibración de las cuerdas. Son conocidos por sus ciclos temáticos (como este de "Grandes Sinfonías") y por sus exitosos conciertos de bandas sonoras y música de cine, lo que les da una versatilidad que engancha mucho a un público más joven o menos habituado al protocolo estricto de la clásica. Precios para este concierto entre 36 y 58 euros.
 
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