La Junta y la Diputación de León mejoran la seguridad y salud en el medio rural con la instalación de desfibriladores en 53 municipios

La Junta y la Diputación de León mejoran la seguridad y salud en el medio rural con la instalación de desfibriladores en 53 municipios

El director general de Trabajo y Prevención de Riesgos Laborales, José Manuel Barrios, ha participado esta mañana, en el Ayuntamiento de Riego de la Vega, en la presentación del programa de dotación de desfibriladores externos semiautomáticos (DESA), que se desarrolla en la provincia de León, gracias a la colaboración entre la Junta de Castilla y León y la Diputación Provincial.

El programa de dotación de desfibriladores externos semiautomáticos (DESA) ha permitido asignar estos aparatos a 53 municipios de menos de 2.000 habitantes de la provincia de León con una inversión total de 112.000 euros, canalizada mediante una subvención directa de la Consejería de Industria, Comercio y Empleo a la Diputación Provincial, institución que ha asumido la adquisición y distribución de los equipos.

Además de la dotación de los equipos, el programa incluye la formación obligatoria para su utilización, requisito imprescindible para la instalación y puesta en funcionamiento de los desfibriladores. En total, 106 personas han recibido formación en reanimación cardiopulmonar y desfibrilación precoz, dos por cada ayuntamiento beneficiario, garantizando una respuesta inmediata ante posibles emergencias cardiovasculares.

Los equipos se han instalado en edificios de titularidad municipal, principalmente en las casas consistoriales, aunque también en otros espacios públicos, como centros de salud, consultorios, casas de cultura o instalaciones deportivas. En Riego de la Vega, el desfibrilador se encuentra ubicado en el propio Ayuntamiento.

En el presentación del programa han participado el director general de Trabajo y Prevención de Riesgos Laborales, José Manuel Barrios; el vicepresidente de la Diputación y diputado de Cooperación, Valentín Martínez; el delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego; y el alcalde de Riego de la Vega, David Fuertes, municipio que ya cuenta con uno de estos equipos adquirido en el marco del programa conjunto.

Durante el acto, el director general de Trabajo y Prevención de Riesgos Laborales ha subrayado que la implantación de estos equipos supone un avance significativo en materia de seguridad y salud en el medio rural, tanto en el ámbito laboral como en el día a día de la población. Ya que, en situaciones de parada cardiorrespiratoria, especialmente fuera del entorno hospitalario, la intervención inmediata mediante maniobras de reanimación y desfibrilación precoz resulta fundamental para aumentar las posibilidades de supervivencia y reducir secuelas graves.

Además, ha explicado, este programa adquiere una relevancia especial en el medio rural de Castilla y León, con una alta tasa de envejecimiento y dispersión geográfica. La disponibilidad de estos equipos en espacios públicos y la formación del personal permiten reducir los tiempos de respuesta ante una emergencia, reforzando la protección de vecinos, trabajadores y personas que desarrollan su actividad en el entorno local.

Un programa de alcance autonómico

Esta actuación forma parte de un programa de ámbito autonómico, que cuenta con una inversión global de 1.586.000 euros por parte de la Junta de Castilla y León.

La inversión se ha distribuido entre las diputaciones provinciales y el Consejo Comarcal del Bierzo mediante subvenciones directas, asignadas de forma proporcional al número de municipios de menos de 2.000 habitantes existentes en cada ámbito territorial, garantizando una implantación equilibrada y homogénea en todo el territorio. En la provincia de León, además de los 112.000 euros concedidos a la Diputación Provincial, se han asignado otros 20.000 euros al Consejo Comarcal del Bierzo.

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