La Diputación de León adquiere una parcela de 8.000 metros cuadrados para ampliar el Museo de los Pueblos Leoneses

La Diputación de León adquiere una parcela de 8.000 metros cuadrados para ampliar el Museo de los Pueblos Leoneses

La inauguración de la exposición ‘Sincretismo emocional II’, en el Museo de los Pueblos Leoneses, ha servido para que el presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel, haya anunciado la adquisición de una parcela contigua a este espacio cultural. “La Diputación acaba de adquirir una amplia parcela aledaña al Museo que mejorará considerablemente la dotación, el equipamiento y los servicios con los que cuenta actualmente el principal espacio dedicado a la cultura tradicional en la provincia”, ha detallado el también máximo responsable del Instituto Leonés de Cultura.  

Según ha apuntado, “la parcela cuenta con una superficie de 8.067 metros cuadrados, de los cuales 486 pertenecen a dos construcciones que actualmente están catalogadas para derribo, y limita con el museo tanto por su parte noroeste como suroeste”. “Según los investigadores, en origen constituyó la huerta del antiguo convento de San Agustín, hoy sede del museo”, ha agregado Álvarez Courel, quien ha apuntado que “tras un proceso de negociación con la propiedad, la finca fue adquirida, finalmente, por 240.000 euros”.

La adquisición de la parcela permitirá, entre otras cosas, la eliminación del esquinazo existente a nivel de vía pública en la parte suroeste de la tapia de dicha finca, un estrechamiento de la calzada que dificulta considerablemente el paso de vehículos e impide por completo el acceso a la parte frontal del museo de autobuses y microbuses.

“El plan inicial del ILC para esta parcela, que todavía es necesario desarrollar, incluye la habilitación de aparcamientos, espacios ajardinados, una bolera donde practicar bolo leonés y otras modalidades de este juego existentes en la provincia, una zona donde exhibir la lucha leonesa, un pequeño anfiteatro para conciertos y recitales, e incluso reconstrucciones de edificios de arquitectura tradicional leonesa”, ha adelantado el presidente de la Diputación, quien ha añadido que se trata de “una gran oportunidad para efectuar una ampliación y redistribución de parte de las instalaciones con que cuenta el museo”.

Una muestra colectiva con diferentes perspectivas

Modernidad y tradición, barroquismo y espiritualidad mística, arte de vanguardia y elementos etnográficos se dan la mano en la sorprendente ‘Sincretismo emocional’, exposición del colectivo Somnium Makers que este sábado ha sido inaugurada en el Museo de los Pueblos que gestiona el Instituto Leonés de Cultura. En el acto de apertura han intervenido, además del presidente de la Diputación Provincial, Gerardo Álvarez Courel; el director del Departamento de Arte del ILC, Luis García Martínez; y el director del museo, Lucas Morán, así como los integrantes del colectivo protagonista, formado por los artistas Carmen Coque, Fran de Gonari y Carlos Luxor.

“Esta exposición es también un magnífico ejemplo de colaboración. La suma de talentos procedentes de ámbitos tan diversos —la fotografía, la música, la escena, la investigación etnográfica— enriquece el proyecto y refuerza ese carácter sincrético que le da nombre. Desde la Diputación de León, a través del Instituto Leonés de Cultura, apostamos firmemente por este tipo de iniciativas que generan diálogo, creatividad y comunidad”, ha detallado el presidente.

‘Sincretismo emocional’, que podrá verse hasta el próximo 7 de junio en la sala de exposiciones temporales del museo con sede en Mansilla de las Mulas, es en realidad la segunda fase de un proyecto desarrollado por estos tres inquietos creadores en la que han vuelto a contar con la colaboración de numerosas personalidades del arte, de la música, investigación, de la antropología y de la imagen, como Javier Emperador, etnógrafo y coleccionista; Carolina Aller, actriz; Iago Rodelas y Jaime Pizarro, peluqueros, maquilladores y performers; Mario Castro Prieto, fotógrafo; el equipo del laboratorio Auth Spirit; Javier Iriso, músico y compositor; Martirio, cantante; Julieta Serrano, actriz; Jesús Riquelme, Saúl Puerta, Susy Pop, Manso y Guzmán como modelos, y Ángel Iznaola, tenor, violagambista y autor del espacio sonoro que acompaña a la muestra. “Colaboraciones que demuestran la capacidad de este colectivo de implicar en sus propuestas a un complejo y amplio mundo de personalidades vinculadas al mundo de la cultura, potenciando ese sentido sincrético que define su trabajo desde hace años”, según explicó el director de Arte y Exposiciones del Instituto Leonés de Cultura, Luis García.  

‘Sincretismo emocional II’ es un trabajo conjunto en el que se hilvanan perfectamente las tres vertientes creativas que corresponden a cada uno de sus componentes, planteando una unidad integral plena de sentido plástico y conceptual. Este colectivo, que ha tenido múltiples variaciones en la denominación del mismo y también en cuanto a sus integrantes, emerge periódicamente con gran fuerza e intensidad, y ha desplegado una amplia actividad desde el año 2019. Tras presentar la primera fase de este proyecto en el Museo Casa Botines de León en 2022, la actual exhibición constituye una revisión y una relectura ampliada, en su concepción estética y formal, de las investigaciones propuestas inicialmente, que con el tiempo se han ido enriqueciendo y transformando.

En este caso se parte de un hecho diferencial muy específico: la generación de un diálogo fluido y enriquecedor en relación a algunas de las temáticas estructurales del espacio en el que se muestra, el Museo de los Pueblos Leoneses, lugar receptor de la memoria oral, escrita y material de los mismos. “En primer lugar debemos tener en consideración la trascendencia que ha tenido en la cultura de nuestros antepasados el componente religioso; baste con citar los periodos correspondientes a los Reyes Católicos, a Felipe II o la propia dictadura de Franco, y, por lo tanto, la intensa impronta que ha dejado la religión en los elementos residuales y testimoniales de nuestra cultura, que son el eje fundamental de la interpretación de nuestro pasado”, detalló Luis García Martínez.

Y así, ese elemento se hace relevante y esencial en la exposición, basta citar la relación de personajes religiosos que surge en su lectura: ángeles, San Sebastián, San Juan, San Froilán, La Piedad, Santiago, Verónica, la Dama Piadosa, el exvoto, San Lázaro o San Jorge. Pero, además, surgen imágenes referenciales al mítico Camino de Santiago y al personaje del peregrino, en este caso interpretado con un sentido barroco, recargado y escenográfico por el músico Ángel Iznaola; referencia que también hace hincapié en el destacado papel jacobeo de Mansilla de las Mulas y del antiguo convento de San Agustín (siglo XV), actual sede remodelada del museo.

El hecho de que Ángel Iznaola sea un gran músico y represente a Santiago configura una metáfora sutil sobre cómo la Ruta Jacobea fue una vía fundamental para introducir las innovaciones musicales europeas en España, pero también surgen citas concretas a la pintura religiosa clásica, caso del potente y vertiginoso escorzo de la fotografía tratada pictóricamente ‘El yacente de Kiev’, inspirada en la pintura de Andrea de Mantegna ‘Lamentación sobre Cristo muerto’, de 1478, y obra que hace referencia crítica a la actual invasión rusa de Ucrania. Al igual que ocurre con la impactante teatralidad de la imagen ‘Verónica con faz de María Magdalena’, que presenta un enfoque en contrapicado que recuerda, en su composición, a ‘La Santa Faz’, de Murillo. Más dramática y tensa es ‘Otra Piedad’, también con un enfoque en contrapicado que dirige directamente al espectador a la cruz del martirio y sacrificio, mostrando a los personajes en una soledad trágica y desoladora. Obra en la que se introduce una cita explícita al mundo gay por medio del triángulo rosa que se observa en la base, distintivo con el que el nazismo alemán marcaba a los gais y los sacrificaba en las cámaras de gas. Las reinterpretaciones de los exvotos clásicos emergen con múltiples formulaciones en la serie ‘Exvotos de amor y vida’, citando a referentes internacionales como Frida Kahlo.

Por otro lado, la mitología emerge con gran protagonismo por medio del personaje de la xana, interpretada en dos obras por Carolina Aller, en una de las cuales brota un elemento a modo de abanico coronando su cabellera multicolor. Aquí se hace referencia, por un lado, al antruejo o antroxu tradicional leonés, con los singulares y coloridos abanicos de los guirrios, y por otro, se cita explícitamente al arcoíris LGTBIQ+ y su simbología. En esta pieza se muestra con evidencia clara ese sincretismo cultural del pasado con el presente. En la obra ‘Teleno a la luz de la luna llena’ surge una referencia a la montaña sagrada de los astures: lugar asociado a Tileno, el dios de la guerra y protector de las cosechas, identificado por Marte Tileno en época romana a causa del sincretismo religioso.

También se incorporan dos imágenes que hacen referencia a un personaje esencial del folclore ibérico, el más cruel, terrible y maligno, el Sacamantecas, en este caso interpretado por el músico Diego Fuentes, ‘Dogo’. Por otro lado, se reinterpretan algunas escenas o escenografías del folclorismo más prototípico español por medio de personajes destacados de la cultura contemporánea, es el caso de la imagen de Martirio, representada como ‘La dama piadosa de Huelva’ con su peineta y su abanico. Singular icono de la contracultura trasgresora, que fusiona con gran armonía los elementos arquetípicos tradicionales con la más rabiosa actualidad. Al mismo tiempo, y específicamente para este proyecto, se han utilizado como atrezo para algunas fotografías varias piezas etnográficas del especialista Javier Emperador, elementos que se incorporan como aportaciones de contextualización con el ideario del museo. 

La propuesta está integrada por un conjunto de más de 130 obras conformadas por medio de un amplio abanico de técnicas artísticas, que en algunas ocasiones suponen una fusión de lenguajes y procedimientos, como el patronaje y diseño textil, la creación escenográfica rayando con lo teatral, o la instalación volumétrica con tratamientos lumínicos dramáticos; todas ellas combinadas con foto-pinturas, collages analógicos intervenidos pictóricamente, pinturas bidimensionales abstractas y tratamiento pictóricos volumétricos.

Una muestra que sin duda permitirá una aproximación directa al trabajo de este singular y destacado colectivo, y que podrá verse de forma gratuita hasta el próximo 7 de junio en el Museo de los Pueblos Leoneses (calle San Agustín, 1, Mansilla de las Mulas), de acuerdo con el siguiente horario: hasta el 1 de abril, de 10.00 a 17.00 de martes a domingo, y a partir de ese día, de martes a domingo de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00.

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