El rey del do de pecho: Juan Diego Flórez corona la primavera de Impacta

La voz que heredó el trono de Pavarotti aterriza en Madrid. El 11 de marzo, Juan Diego Flórez, el tenor que enamoró a la Scala y al MET, y la compañía Impacta convierten el Auditorio Nacional en el epicentro de la lírica mundial en un recital que viaja desde el virtuosismo de los nueve 'do de pecho' hasta la emoción íntima de la guitarra peruana. Un recorrido por la esencia del bel canto y la calidez de la música popular. Una cita con la historia que nadie quiere perderse.
Hay voces que aparecen una vez cada generación, y la de Juan Diego Flórez es, sin duda, una de ellas. El tenor peruano, considerado el sucesor espiritual de Luciano Pavarotti, interviene en el Auditorio de Madrid en una cita organizada por Impacta. El evento no es un recital más; es el reencuentro de la capital con un artista que ha sabido evolucionar desde la agilidad técnica más extrema hacia una madurez interpretativa cargada de matices.
El "bendito" sucesor de Pavarotti
La conexión entre Flórez y el gran Pavarotti no es solo una etiqueta de la prensa. Existe una anécdota que define la magnitud del artista que veremos en el Auditorio: poco antes de morir, el propio Pavarotti declaró públicamente que Juan Diego era el único tenor que podía considerarse su sucesor. "Me gusta mucho cómo canta; es un artista con una técnica perfecta y una elegancia natural", confesó el maestro italiano. Esta bendición no fue en vano; Flórez es hoy el único capaz de ejecutar con la misma limpieza aquellos "nueve dos de pecho" que hicieron historia en el siglo XX, manteniendo viva la llama del bel canto más puro.
Si hay un instante que el público de Impacta esperará con el aliento contenido es la interpretación de "Ah, mes amis". Este aria de “La hija del regimiento” es conocida mundialmente como el "Monte Everest" de los tenores debido a sus nueve do de pecho: una sucesión de notas agudas, potentes y precisas que deben ser lanzadas casi sin descanso.
Fue esta pieza la que consagró a Luciano Pavarotti en los años 70, pero fue Juan Diego Flórez quien reescribió la historia en 2007. En un hito sin precedentes en el Teatro de la Scala de Milán, Flórez rompió una prohibición de bises que duraba 74 años, repitiendo el aria tras una ovación atronadora y completando un total de 18 notas do de pecho en una sola velada. En el Auditorio Nacional, la maestría de Flórez no solo buscará la perfección técnica, sino revivir esa conexión eléctrica con el espectador, demostrando por qué, décadas después, sigue siendo el dueño absoluto de este registro.
Un final con raíces y alma
Pero la maestría de Flórez no se queda en la técnica. En la segunda parte del recital, el tenor suele despojarse de la etiqueta para tomar la guitarra y rendir homenaje a su Perú natal. De la "Furtiva lágrima" a la "Flor de la canela", el viaje emocional está garantizado. Sus bises son ya legendarios por su generosidad, respondiendo con una sonrisa a un público que, invariablemente, termina en pie.
En un mundo lleno de ruido, asistir a este encuentro organizado por Impacta es un recordatorio de la potencia de la belleza pura. No hay trucos; solo el aire convertido en arte. El 11 de marzo, el Auditorio Nacional no solo escuchará a un tenor; Madrid coronará, una vez más, a su rey.
La faceta solidaria de Juan Diego Flórez se muestra en Sinfonía por el Perú, organización sin fines de lucro liderada por el tenor peruano, que apuesta por generar procesos de transformación social mediante la enseñanza colectiva de la música. Ahí donde la delincuencia, la violencia y el trabajo infantil amenazan con mantener el estado de pobreza material y espiritual de las zonas más vulnerables del Perú, llega hoy, a través del maravilloso poder de la música, la esperanza de cambio para las nuevas generaciones. Un instrumento musical reemplaza a una futura arma, el trabajo en equipo reemplaza al futuro pandillaje y el logro de los niños eleva el orgullo de las familias y este desplaza a la violencia y al trabajo infantil.
Sinfonía por el Perú, la institución fundada en 2011, hoy atiende a más de 5000 niños y jóvenes en numerosos núcleos de formación musical distribuidos en todo el Perú. En los núcleos, los participantes se organizan en coros y orquestas, donde los niños interactúan y se desarrolla en ellos la autoestima, valores, hábitos y actitudes para la vida que los transforma y hace sentirse seguros de que ya nada podrá detener sus sueños. La música los enriquece, se sienten valorados y apreciados. Ahora pueden enfrentarse el mundo de forma diversa.
El cómplice en la sombra: Vincenzo Scalera
Un recital de esta envergadura no sería posible sin un sustento pianístico de primer nivel. Flórez comparece junto a su pianista de cabecera, Vincenzo Scalera. Nacido en Estados Unidos de herencia italiana, Scalera es mucho más que un acompañante; es un maestro de la interpretación que ha trabajado estrechamente con figuras de la talla de Montserrat Caballé o José Carreras. Su capacidad para "respirar" con el cantante y su profundo conocimiento del estilo operístico italiano garantizan que el piano sea un personaje más en la escena, creando el colchón sonoro perfecto para el lucimiento del tenor.
Bajo el sello de Impacta, el programa equilibrará la exigencia de la ópera con la frescura de la música popular. Aunque no hay un programa definitivo y Juan Diego Flórez suele improvisar, en principio, en la primera parte habrá piezas de Wolfgang Amadeus Mozart, Gioachino Rossini y François-Adrien Boieldieu y la segunda incluirá obras más latinas de Ruperto Chapí, Amadeo Vives, José Serrano, Ernesto Lecuona y otras internacionales de Jules Massenet, Charles Gounod, Franz Liszt y Giuseppe Verdi.
Impacta: Excelencia y cercanía
Detrás de un evento de este calibre se encuentra Impacta, una compañía que se ha consolidado en el sector cultural por su apuesta decidida por la máxima calidad y el trato exquisito tanto al artista como al espectador. Especializada en la gestión de grandes talentos, Impacta destaca por convertir cada concierto en una experiencia integral, cuidando desde la acústica hasta el programa de mano. Su filosofía de acercar a las leyendas vivas de la música a escenarios emblemáticos ha hecho que este recital sea uno de los más esperados de la temporada, garantizando una producción a la altura de los grandes coliseos internacionales, sabiendo que traer a una figura de esta talla requiere un cuidado exquisito. El carisma de Flórez rompe la cuarta pared: sus conciertos son famosos por los generosos bises, donde suele regalar hasta cinco propinas musicales ante un público que, invariablemente, termina en pie.
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