El Museo de los Pueblos revela la influencia leonesa en Lugo con la exposición ‘Los maragatos de la puerta de San Pedro’

El centro etnográfico ubicado en la villa de las Mansilla de las Mulas muestra hasta el próximo 10 de marzo la peripecia de una saga familiar que partió de Santa Colomba de Somoza en 1880 y que se asentó junto a la muralla romana de Lugo para crear un emblemático establecimiento de alimentación y cordelería que revolucionó el comercio de la ciudad
Como ejemplo y testimonio de las no pocas relaciones e influencias entre la región leonesa y la gallega, el Museo de los Pueblos que depende del ILC de la Diputación Provincial acoge hasta el 10 de marzo ‘Los maragatos de la puerta de San Pedro’, exposición en torno a una familia maragata de comerciantes asentada en la ciudad de Lugo desde finales del siglo XIX -junto a una de las puertas de su muralla romana- y que acabaron por convertirse en una saga enormemente popular en esa capital.
La muestra cuenta la realidad histórica “de unas gentes, los maragatos, que, por necesidad y vocación, se dedicaron a una especial trashumancia entre la costa gallega y Madrid, transportando todo tipo de mercaderías en un tiempo de muy difícil conexión -comentó Julio Giz, presidente del Colectivo Egeria y responsable del proyecto-. Y que, cuando el ferrocarril rompe aquella tradición varias veces secular, muchos acabaron asentándose en los lugares que mejor conocían para dedicarse al comercio de productos básicos y poniendo, al menos en lo que a Galicia se refiere, las bases del moderno comercio”.
Julio Giz, que estuvo presente en la apertura de la muestra junto a Lucas Morán, director del Museo de los Pueblos Leoneses, y a Emilio Gancedo, coordinador de Proyectos del ILC, también explicó que los primeros maragatos de la saga protagonista de la exhibición “venían de Santa Colomba, en el corazón de Maragatería, y se estima que el primero de ellos, Tomás Pérez Carro, llegó a Lugo en 1880 después de licenciarse en el ejército, y allí se dedicó al comercio de jamones, instalándose en la parte exterior de la puerta de San Pedro para no tener que pagar los derechos de ‘fielato’ que eran percibidos por el ayuntamiento a la entrada de las puertas de la muralla”. Tomás Pérez se casó en Santa Colomba en 1883 y su mujer, después, lo acompañó a Lugo. El hijo menor, Tomás Pérez García, incorporó los apellidos de su padre (Tomás Pérez-Carro García) para continuar la tradición familiar y, ya en la tercera generación, la hija menor de Tomás conserva el mismo doble apellido: María del Carmen Pérez-Carro García. Trabajadores por excelencia, conocedores profundos del arte de comerciar, hicieron norma de la afirmación que surgía ante un posible establecimiento. Y así, Giz se refirió la frase que solían emplear, la de “¡qué buena esquina para un maragato!”. “En cuanto a esta familia se refiere, se instalaron en la mejor esquina posible de Lugo, junto a la puerta de San Pedro, y allí siguen 145 años después de su llegada”, prosiguió.
El presidente del Colectivo Egeria recuerda que la exposición nace de una profunda relación “con esta familia lucense, firmemente maragata, que nos fue proporcionando un cada vez mayor conocimiento de las raíces, la trayectoria y el arraigo de una saga hoy imprescindible para la sociedad lucense. Y nace también del deseo de la última de sus integrantes de que este histórico comercio llegue a convertirse, en un futuro próximo, en un museo maragato”. “Durante el tiempo de la pandemia trabajamos en el libro que refleja la historia de esta familia desde 1880 hasta la actualidad, y que también está recogida en el sitio www.maragatosdelugo.org. De esta página web y del libro, como síntesis, surgió esta exposición itinerante, en cuyos doce paneles –anverso y reverso– se relata la historia comercial y social de unas gentes que revolucionaron el comercio en Galicia, integrándose en lo más hondo de nuestra sociedad”, detalló Antonio Giz.
La tradición comercial de esta familia continúa hoy gracias a la hija menor de Tomás Pérez-Carro, María del Carmen, ‘la maragata de la puerta de San Pedro’, como es conocida. Y es que el negocio, que durante muchos años se centró en la compraventa de jamones, con envíos a Madrid e incluso a Hispanoamérica, fue evolucionando según las necesidades del mercado a productos de alimentación, coloniales y productos para el campo, siendo desde hace muchos años la más original y especializada cordelería que existe en Galicia y constituyendo un singular atractivo para el turismo que afluye a la capital lucense.
La muestra ‘Los maragatos de la puerta de San Pedro’ se inauguró a finales de 2024 en Lugo y a continuación pudo verse en todas las capitales gallegas y en localidades lucenses con especial presencia maragata, como Lourenzá, Vilalba, Ribadeo o Mondoñedo. Tras su paso por Mansilla de las Mulas gracias a la colaboración con el Museo de los Pueblos Leoneses recalará, durante la Semana Santa, en Santa Colomba de Somoza, punto de partida de los maragatos protagonistas de esta historia social y comercial. En relación al legado maragato, el ILC también anudó lazos en 2025 con otra asociación empeñada en poner en valor las raíces maragatas, Maragata Casa, de Lourenzá (norte de Lugo) con una jornada de intercambio y hermanamiento en la que el director del Museo de los Pueblos habló de la cultura leonesa y de las actividades que desarrolla el organismo autónomo.
‘Los maragatos de la puerta de San Pedro’ podrá contemplarse hasta el 10 de marzo en la sala de exposiciones temporales del Museo de los Pueblos Leoneses (calle San Agustín, 1, Mansilla de las Mulas), con acceso gratuito y de acuerdo con el siguiente horario: de martes a domingo, de 10.00 a 17.00.
