La Biblioteca Pública de Palencia rinde homenaje a Ramón Margareto con una exposición que une pintura y cine

La Biblioteca Pública de Palencia ha inaugurado hoy la exposición «El arte como un gran escenario donde las imágenes nunca dejan de hablar», una retrospectiva organizada por la MCIP. Muestra Internacional de Cine de Palencia en homenaje a Ramón Margareto, quien fuera director, junto a Milagros Alcalde, de las primeras ediciones del festival durante la década de los noventa.
La muestra propone un recorrido por el universo creativo de un artista que supo tender sólidos puentes entre la pintura y el séptimo arte. A través de una cuidada selección de obras, el visitante se adentra en un diálogo permanente entre la imagen pictórica y la memoria visual del cine, donde el color, el movimiento y la emoción adquieren un papel protagonista.
La exposición, que podrá visitarse hasta el próximo 7 de marzo, abre al público de lunes a viernes, de 8:00 a 21:00 horas, y los sábados, de 9:00 a 15:00 horas. En ella se exhiben cuadros de gran fuerza expresiva que evocan escenas cinematográficas y trascienden la pantalla para convertirse en imágenes plásticas cargadas de simbolismo. Personajes icónicos, atmósferas de rodaje y referencias a la historia del celuloide conforman un relato visual que conecta arte y cine de manera natural.
Durante la inauguración, el concejal de Identidad Cultural, Francisco Fernández, destacó la figura de Margareto como un “artista multidisciplinar cuya aura y color están muy presentes en las piezas seleccionadas”. Al acto asistieron también la alcaldesa de Palencia, Miriam Andrés; Concha Lobejón, profesora de la Universidad Popular de Palencia y responsable de la visita guiada; y Eduardo Margareto, empresario cinematográfico y hermano del artista.
Eduardo Margareto recordó la temprana sensibilidad artística de su hermano, subrayando que “apuntaba maneras desde muy pequeño. Con ocho o diez años hacía belenes de plastilina con gran precisión, bailaba, quedó primero en un programa de TVE, era un notable estudiante y, además de hacer cine y pintar, escribía de maravilla. Pero, sobre todo, era muy buena persona”.
