Fuerte incremento de 518 personas en las listas del paro en León

El número de personas desempleadas registradas en las Oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) en la provincia de León al finalizar el mes de enero de 2026 se situó en 21.207 personas. Esta cifra supone un descenso interanual de 1.388 personas (-6,14%) respecto a enero de 2025, consolidando la tendencia de reducción del paro en la provincia.
En términos mensuales, el desempleo aumentó en 518 personas (2,50%) respecto a diciembre de 2025, un comportamiento habitual al inicio del año tras el cierre de campañas estacionales y el ajuste de la actividad en determinados sectores.
La cifra de paro registrada en enero de 2026 es la más baja para este mes desde al menos 2019. En enero de 2019 el desempleo se situaba en 31.898 personas, mientras que en enero de 2021 alcanzó su nivel más elevado del periodo reciente con 34.648 personas. Desde entonces la evolución ha sido claramente descendente: 25.991 personas en enero de 2022, 24.841 en enero de 2023, 23.221 en enero de 2024 y 22.595 en enero de 2025, hasta llegar a las 21.207 actuales.
Por sectores económicos.
Al finalizar enero el paro registrado en la provincia de León se distribuye de la siguiente manera: 15.288 personas en el sector servicios, 2.142 personas sin empleo anterior, 1.767 en industria, 1.331 en construcción y 679 en agricultura. En comparación con diciembre, el desempleo descendió en agricultura y construcción, mientras que aumentó en industria, servicios y entre las personas sin empleo previo.
Asimismo, del total de 21.207 personas desempleadas, 8.885 son hombres y 12.322 son mujeres. El desempleo entre jóvenes menores de 25 años ascendió en enero a 1.498 personas, una cifra similar a la registrada en meses anteriores y en línea con la tendencia reciente.
En materia de contratación, durante el mes de enero se registraron en la provincia de León 6.697 contratos de trabajo. De ellos, 2.714 fueron de carácter indefinido, lo que representa el 40,53% del total, manteniendo el peso relevante de la contratación estable en el mercado laboral leonés.
En perspectiva histórica, el volumen de paro en enero de 2026 se sitúa muy por debajo de los registros de comienzos de la década y confirma una trayectoria de mejora sostenida del empleo en la provincia de León.
VALORACION DE LA FELE
Los datos del paro de este mes de enero conocidos esta mañana reflejan un fuerte incremento de 518 personas en las listas de desempleo respecto al mes anterior (+2.50%), siendo la provincia de la comunidad que más empleo destruyó en el mes de enero. León se sitúa así con 21.207 desempleados. Por otro lado, en el cómputo anual, la provincia registra un descenso del paro de 1.388 personas (- 6.14%).
Por sectores, de nuevo son los servicios los que lideran la práctica totalidad de los empleos destruidos, registrando 540 desempleados más. Le sigue el colectivo sin empleo anterior (19 parados más) y el sector industrial (11 parados más). En el lado de la creación de empleo se encuentra el sector de la agricultura (+28) y de la construcción (+24).
Datos negativos también en el último mes en lo que respecta afiliación a la Seguridad Social. La provincia de León perdió 2.326 afiliados en enero (-1.36%) aunque si tenemos en cuenta los datos en el cómputo anual, la provincia gana 2.024 afiliados (+1.22%).
Las cifras registradas esta mañana se explican en gran medida, como suele ocurrir cada mes de enero, por la finalización de la campaña navideña. Por ello, la Federación Leonesa de Empresarios (FELE) confía en que estos datos mejoren a lo largo de 2026. No obstante, advierte de que la actual incertidumbre normativa y las últimas medidas adoptadas en el ámbito laboral podrían repercutir de forma negativa en la generación de empleo durante este año.
FELE recuerda que el inicio de cada año viene marcado tradicionalmente por un incremento de los costes empresariales, una situación que en este ejercicio se ha visto agravada por decisiones adoptadas sin el necesario consenso en el marco del Diálogo Social, como la subida del Salario Mínimo Interprofesional. Este tipo de medidas suponen un aumento significativo de los costes laborales, con un impacto especialmente relevante en las pequeñas y medianas empresas, que representan más del 95% del tejido productivo y cuya productividad no ha evolucionado al mismo ritmo, sino que en muchos casos se ha visto condicionada por el actual entorno económico.
FELE reconoce el esfuerzo realizado por las empresas para mantener el empleo durante el último año en un escenario complejo, pero advierte de que la persistente incertidumbre política y regulatoria a nivel nacional, unida al continuo incremento de los costes influye de manera directa en las decisiones estratégicas relacionadas con la creación de empleo y el desarrollo de nuevos proyectos de inversión a medio y largo plazo.
En este contexto, FELE insiste en que es imprescindible restaurar y garantizar un clima de confianza empresarial, así como una sólida seguridad jurídica. Solo desde la estabilidad será posible crear un entorno favorable que incentive la inversión productiva, refuerce la competitividad de las empresas y permita un crecimiento sostenido del empleo. Las políticas económicas y laborales deben tener en cuenta la realidad de las empresas, especialmente de las pymes, como condición indispensable para avanzar hacia un mercado de trabajo más sólido.
