Intensidad emocional y virtuosismo técnico en el próximo concierto de Ibermúsica

Intensidad emocional y virtuosismo técnico en el próximo concierto de Ibermúsica
La Symphonieorchester des Bayerischen Rundfunks (Orquesta Sinfónica de la Radio de Baviera) volverá a llenar el Auditorio Nacional de Madrid el próximo 20 de noviembre de 2025 a partir de las 19:30 con un programa que promete intensidad emocional y virtuosismo técnico y con unas piezas y compositores de lujo: la Segunda Sinfonía de Robert Schumann y la versión completa de El pájaro de fuego de Igor Stravinski. Todo bajo la dirección de Sir Simon Rattle que también ofrecen un magnífico concierto el día anterior, 19 de noviembre.
 
Considerada una de las cinco mejores orquestas del mundo, la agrupación muniquesa se distingue por su sonido cálido, precisión transparente y una capacidad expresiva que combina disciplina alemana con sensibilidad mediterránea. Desde su fundación en 1949, ha sido una referencia de excelencia musical en Europa. “El público madrileño tiene una conexión especial con la música centroeuropea”, afirmaba recientemente Sir Simon Rattle, su director titular desde 2023. “Este programa está pensado para mostrar cómo el fuego interior de Schumann y la fantasía de Stravinski se reflejan, en el fondo, en un mismo espejo: el del alma humana”.
 
En la primera parte, se podrá escuchar la Sinfonía núm. 2 de Schumann, que nos adentra en la compleja psique del compositor y en su lucha interna con la depresión. La obra fue escrita entre 1845 y 1846, tras una profunda crisis de salud de Schumann, que es posible trazar a través de esta sinfonía. La partitura —que se estrenó en Leipzig en 1846 bajo la batuta de Felix Mendelssohn— comienza con un tema de fanfarria que, según el propio compositor, simbolizaba “la llamada de la fuerza interior frente a la enfermedad”.
 
La introducción sombría comienza a transformarse gradualmente hacia una atmósfera más luminosa y enérgica hasta coronarse en el último movimiento de brillo y contagiosa energía. El propio Schumann escribía “Empecé a sentirme más como yo mismo en el último movimiento, y sin duda estaba mucho mejor cuando terminé la obra”. Schumann halló en la composición una vía de renacimiento. El resultado fue una obra luminosa, estructurada con rigor clásico pero cargada de emoción. La sinfonía comienza con una fanfarria que parece un grito de esperanza y concluye con un movimiento final que irradia energía y optimismo. La orquesta bávara, con su elegancia y transparencia, es especialmente idónea para hacer brillar esta partitura: los vientos resplandecen sin agresividad, las cuerdas tejen un tapiz sonoro que equilibra ternura y vigor, y el movimiento final estalla en un júbilo contagioso. Una interpretación de altura promete devolver a Schumann toda su grandeza sin caer en sentimentalismos.
 
Compositor, crítico y pianista alemán, figura central del Romanticismo, Schumann fue un espíritu apasionado y contradictorio: poeta del sonido, innovador del piano y defensor de la música nueva desde su revista Neue Zeitschrift für Musik. Sus sinfonías, más introspectivas que monumentales, buscan expresar la vida interior antes que el espectáculo orquestal.
 
Stravinski: el nacimiento de un nuevo mundo sonoro
 
Tras el recogimiento de Schumann, la segunda parte del concierto abre paso al color, la danza y la imaginación desbordante de Igor Stravinski. El pájaro de fuego, compuesta en 1910 para los Ballets Rusos de Serguéi Diághilev, fue el primer gran éxito del joven compositor ruso y el inicio de una revolución estética que transformaría la música del siglo XX. El pájaro de fuego de Ígor Stravinski nos sumerge en un universo fantástico. La partitura relata un cuento de criaturas sobrenaturales y héroes legendarios en el que la instrumentación colorista, el exotismo de las melodías, los gestos cromáticos y la riqueza rítmica marcan una ruptura con el romanticismo tardío y anticipan el nuevo lenguaje orquestal que Stravinski utilizaría en sus ballets posteriores.
 
Basada en un cuento popular eslavo, la obra mezcla lo sobrenatural y lo heroico: el príncipe Iván, la bella princesa cautiva, el demonio Kaschei y el mágico pájaro de fuego que todo lo purifica. Stravinski convirtió ese relato en una partitura de una riqueza orquestal sin precedentes. La versión completa incluye momentos de una belleza casi cinematográfica, como la Danza infernal de Kaschei, el Berceuse y el célebre Finale, un crescendo de luz que parece elevar al público desde la penumbra hasta el amanecer. Escuchar El pájaro de fuego en su versión completa —no la habitual suite abreviada— es un lujo. La partitura despliega un arco narrativo más amplio, con pasajes de lirismo hipnótico y un final deslumbrante que suele arrancar ovaciones.
 
Nacido en San Petersburgo, Stravinski transformó la música del siglo XX. Su carrera abarca tres periodos muy distintos: el ruso (El pájaro de fuego, Petrushka, La consagración de la primavera), el neoclásico y el serial. Cada etapa supuso una reinvención completa de su lenguaje. Con El pájaro de fuego debutó en París a los 28 años, revolucionando el mundo de la danza y abriendo un camino hacia nuevas formas de ritmo, color y narrativa sonora.
 
El programa que trae Ibermúsica propone un diálogo fascinante: Schumann, el romántico que convierte su sufrimiento en estructura, frente a Stravinski, el moderno que convierte la estructura en espectáculo. Dos visiones distintas, pero unidas por la búsqueda de la redención a través del sonido.
 
55 años de buena música
 
Ibermúsica fue fundada por Alfonso Aijón en 1970, quien se propuso traer a España las mejores agrupaciones sinfónicas del mundo. Desde entonces Ibermúsica, ha evolucionado en concordancia con los tiempos conservando la calidad artística, el rigor y la pasión por el arte y la música. La institución ha trabajado durante 55 años y la relación de artistas que han debutado en España de la mano de Ibermúsica es enorme, gracias a la profesionalidad que ha sido consigna de esta casa. Asimismo, gracias a Ibermúsica se han estrenado en España numerosas obras de compositores tan relevantes como Stravinsky o Shostakovich. De la mano de Llorenç Caballero, actual Director General de la compañía, Ibermúsica sigue apostando por traer a nuestro país la mejor música con los mejores directores, solistas y orquestas del mundo en Madrid.
 
Quienes estén interesados en adquirir localidades, aún hay disponibles en: www.entradasinaem.es; tel.: 902 22 49 49 o directamente en las taquillas del Auditorio Nacional de Música.
 
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